jueves, 28 de noviembre de 2013

In Memoriam de Bélgica Gil Díaz

BELGICA GIL DIAZ

In Memoriam

El viernes pasado te visité, entré en la habitación y estabas dormida. Ese día tu semblante era otro y comprendí clip_image002_thumb[1]que el momento era inminente. El velo de la muerte se había posado sobre ti. El domingo 24 nos regalaste tu último aliento.

Amor de madre, que hondo dueles en el alma. Cinco años esperando este momento, más no hay preparación que valga ni vacuna que lo cure.

Hoy me despierto y mi razón sabe que no te volveré a ver, y sin embargo te busco…… Te busco entre las fotos, te busco en mis recuerdos.

Antes de que te apartaran de mí para siempre quise ver tu cara por última vez y hacer con mis ojos una foto tuya imperecedera, y ver tus manos…

Manos que se gastaron sirviendo a los suyos con entrega sin límites. Te vi hacer de hija con tus padres, de manera especial con Kaistila tu madre. Te vi hacer de hermana con todos tus hermanos y con sus esposas, hasta llegar a puntos que en ese momento por mi corta edad yo no comprendía. Te vi hacer de tía, entregando amor y consejos de sabiduría. Te preocupabas y te gastabas por la unión de toda la familia in extensa. Tenías a todos presentes, siempre llena de detalles. Y aún así supiste guardar lo mejor para los tuyos. Parecía no agotarse la fuente de tu amor. Que testimonio, que ejemplo, hoy sé que has dejado tarea.

Hace cuatro años atrás un sábado a mediodía, luego de visitarte, solo y encerrado en mi habitación le pedí a Dios entre lágrimas, que no permitiera que te olvidaras de tus hijos, yo no quería que te olvidaras de mí…. , y me lo concedió. Te mantuvo lúcida y reconocías todos tus nietos con sus dos nombres.

En tus últimas semanas, le pedimos a Dios que te librara de un final con agonía. Y nos lo concedió. Te fuiste apagando lentamente, te fuiste como un pajarito. Nos alcanzó el tiempo para poder despedirnos de ti, darte las gracias por el inmenso amor recibido. Por la bendición que fue para nosotros tenerte como madre.

Estamos tranquilos, tus hijos y tus nietos estamos tranquilos, pues durante esos cinco años no nos guardamos nada, pudimos expresarte nuestro amor. No quedaron capítulos inconclusos.

Hoy te decimos vete tranquila al encuentro con nuestro Señor Jesús, pedimos para ti misericordia y compasión, para nosotros fortaleza, unión y comprensión, para todos los que nos acompañan en estos momentos un agradecimiento profundo, que Dios les retribuya su bondad. Gracias de verdad.

Por último, Mami me quiero despedir de ti con la misma frase que lo hecho en los últimos cinco años.

Bye bye mami te veo mañana Dios mediante.

Noviembre 25,2013.

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